martes, 15 de mayo de 2007

[ARTICULO] Anamnesis



ANAMNESIS:



¿hasta qué punto es hoy importante?



Seis médicos mexicanos y
cuatro argentinos exponen sus puntos de vista sobre la importancia de la
historia clínica. Y lo hacen relatando sus experiencias.



A medida que la medicina
tiende a hacerse cada vez más psicosomática, crece la importancia del
interrogatorio en el examen clínico.



Para muchos médicos, el tema
despierta ecos de su época de estudiantes: ¿Qué valor se debe asignar a la anamnesis?



Pero, a poco que reflexionan,
esos mismos profesionales llegan a la conclusión de que su opinión con respecto
a la pregunta ha variado. Porque desde aquel día, más o menos lejano, del
examen de Semiología, mudaron las circunstancias.



Muchos facultativos señalan
dos causas frecuentes al hecho: por un lado, los adelantos de la técnica en
materia de aparatos, métodos de análisis, etc., con lo que supone de enorme
ayuda diagnóstica.



Por otro, el tiempo escaso que
hoy día se le dedica a esa etapa del examen, principalmente en los
consultorios. Añádase a ello la incapacidad del paciente para proporcionar
datos precisos.



Sin embargo, su importancia es
puesta de relieve por todos los profesionales. Y, de acuerdo con las opiniones
oídas, hay que considerar tres factores:



1 — Los elementos informativos
y su importancia para el diagnostico.



2 — La identificación de los
obstáculos que se presentan en el interrogatorio.



3 — Las maneras sencillas de
obtener datos precisos y aumentar la utilidad de la anamnesis.



Entre los comentarios y
declaraciones al respecto hechos por varios pro­fesionales de diferentes países
hispanoamericanos, se destacan los de seis mexicanos y cuatro argentinos.



I — Alto
porcentaje de elementos diagnósticos



Según werner, de la anamnesis depende el 50% de los elementos
diagnósticos. El 25% del examen propiamente dicho y el restante 25% se asientan
en las pruebas complementarias.



Esa teórica importancia se
comprueba en la práctica — como lo demuestran médicos experimentados — y más en
esta época en que la medicina tiende cada día a hacerse psicosomática.



Todos los profesionales
entrevistados se identifican plenamente con la afirmación. Un medico argentino,
especialista en enfermedades respiratorias, ha sido categórico al declarar: —
En todo diagnostico la anamnesis es fundamental. Creo que tiene el 80% en
materia de importancia.



Muchos de los entrevistados —
basándose en experiencias vividas — ilustran sus declaraciones, relatando



casos curiosos y pintorescos;
pero que siempre conservan su actualidad, por los móviles que lo originan.



Documento básico



— Sin duda alguna, la historia
clínica es el documento básico del diagnostico, tanto en la clínica como en los
hospitales. Y considero ese va­lor para la mayoría de las especialidades —
afirma el Dr. David Contreras Martínez, cardiólogo de la ciudad de México.



Y la respuesta no puede ser
más terminante cuando la misma pregunta le es formulada a la doctora Tuba C. de
Reidel, que hace 15 años se dedica a la clínica de señoras en su consultorio de
Villa del Parque, en Buenos Aires:



— La importancia del interro­gatorio
es fundamental en lo que a diagnóstico se refiere — dice. Pero debemos
distinguir entre anamnesis a fondo y la simplemente superficial — añade.



Para todos los entrevistados,
esa etapa inicial de la consulta debe ser minuciosa, detallada. Un interrogato­rio
donde no se mire el reloj.



— Creo que no puede
prescindirse del buen interrogatorio para llegar a un diagnóstico acertado,
puesto que una anamnesis hecha con descuido podría ser totalmente inútil —
continua la Dra. Reidel. — Hay detalles que jamás se conocerían sin pasar mucho
tiempo junto al enfermo, interrogándolo.



La médico relata un caso que
viene a completar su afirmación:



— Cierta tarde acudió a mi
consultorio una paciente de mediana edad que había sufrido un espasmo



cerebral. La interrogué
minuciosamente, inquirí acerca de docenas de detalles, escarbé en sus
antecedentes. . . A pesar de todo esto, presentía que no llegaba a lo
importante. . . •



"Un recuerdo casi trivial
hizo la luz en aquel caso — prosigue. La señora vivía con su anciana suegra.
Ésta, cierta vez, en un acceso de demencia senil la había denunciado afirmando
que su nuera quería envenenarla..."



— Mi paciente — afirma la Dra. Reidel —
consideraba el episodio sin importancia. Pero eso fue lo que me permitió
descubrir cual era la verdadera "espina irritativa" en su caso. Hablé
con el esposo, le aconsejé que enviara a su madre a vivir con otras hijas y el
espasmo cerebral no volvió a presentarse.



Según la especialidad



Para el Dr. Contreras, a pesar
del enorme progreso de las investigaciones instrumentales, el diagnóstico se
fundamenta en la historia clínica: "Con las excepciones naturales",
declara.



— En mi especialidad, —
continúa el cardiólogo — los porcentajes proporcionados por werner se aplican totalmente. Aunque
hay casos excepcionales, específicos, en que un solo elemento puede dar el 100%
de la solución. En el futuro y, de acuerdo con el progreso previsible de los
instrumentos, tal vez se altere esa proporción.



La necesidad de una historia
clínica completa es más obvia en algunas especialidades. "Como en la mía —
comenta el Dr. José Luis Cortés, alergista, que también ejerce en la capital
azteca — donde se enfocan tanto los aspectos psíquicos como los somáticos. Es
lo fundamental".



La anamnesis es valiosísima co­mo
elemento diagnostico; pero ese valor depende mucho de la capacidad profesional
y de la experiencia del que interroga, según el Dr. Bernardo Steinvurzel, que
ejerce la misma espe­cialidad en Buenos Aires.



— Es posible que el
interrogatorio sea mucho más útil al medico de clínica general que al cirujano
— di­ce — pero lo fundamental es que la anamnesis arroja resultados tanto más
importantes cuanto mayor es la expe­riencia del profesional que la realiza.



En su opinión, la anamnesis se
parece mucho al interrogatorio policial; "por eso prefiero dejar hablar a
mis pacientes y les hago el menor número de preguntas posibles", agrega el
Dr. Steinvurzel.



El tiempo que se le dedica



En algunos casos, el interroga­torio
es largo, debido muchas veces a la incapacidad del paciente para responder. Por
el contrario, cuando el enfermo es más culto la historia clínica no lleva más
que algunos minutos.



El folklore en la anamnesis Los profesionales mexicanos cuentan ciertas curiosidades lingüísticas de muchos de sus pacientes del interior: * ''Lo que arrojo es como baba de nopal. . .", definición de secreción fluida dada por el paciente asmático; * "oguido" es sinónimo de "exterior silvante", según el mismo paciente ; * ''me ronca el pecho como si tuviera un gato" es una descripción, muy frecuente del acceso de asma; "me truenan los huesos", quiere decir crepitaciones óseas; "retortijones" es lo mismo que cólicos; "vasca" equivale a vómitos; "taba" quiere decir tobillo; "alferecía" es la denominación dada a la epilepsia, en niños; ''súpito" es lo mismo que hipertermia muy elevada; "'mal de ojo" es cualquier proceso inflamatorio de la vista... "
— Es lo que pasa muchas veces conmigo —
afirma el Dr. Diego Moreno Gilbon, oftalmólogo de la ciudad de México. — Hay
pacientes con suficiente inteligencia y cultura para definir claramente su mal.
Si esto no ocurre, el médico tiene que complementar el interrogatorio con una
exploración más demorada.



En alergiología los
interrogatorios son con frecuencia bastante demorados. Así lo confirma el Dr.
Cortés cuando dice:



— Muchas veces la historia
clínica me toma un mínimo de una hora, aunque ese limite lo supero con base en
la experiencia.



Siendo tantos y tan diferentes
los alergenos, el medico es obligado a tomar en cuenta una serie de pormenores,
según el Dr. Cortes.



"El alergeno en forma de polvo, por
ejemplo, es muy diferente en mu­chas regiones de México — dice. El del Distrito
Federal difiere de la del Bajío, Torreón y de las zonas fronterizas del norte
del país".



— Para nosotros — añade — es
tan importante que fue tema de un panel especial en el I Congreso
Latinoamericano de Alergiología recientemente realizado en Lima.



El Dr. Ramiro Valdés y Valdés,
ortopedista de la capital mexicana, puntualiza que es importante que el
paciente exponga todo lo que tenga que decir. Luego le tocara al medico resumir
y extraer de sus informaciones lo más fundamental. "Después, si fuera el
caso, comienzo con mis pre­guntas intencionales, concretas", afir­ma.



II — Obstáculos más frecuentes



De las opiniones con juntas de
; profesionales experimentados, se deducen ciertos inconvenientes
que se presentan con frecuencia. Aunque el medico conceda extraordinaria impor­tancia
a la anamnesis, no ha de olvidar tampoco los aspectos negativos, que pueden
perjudicarle.



Los más citados son los que se
refieren a:



deficiencias en las explicaciones del
paciente;



lo que voluntaria o involuntariamente
esconde;



y las pistas falsas que proporciona.



Incapacidad del paciente '•



— El nivel cultural del
paciente es uno de los factores que se deben considerar en una historia clínica
— comenta el Dr. Sergio Carmona Pifia, cirujano general de México, DF.



Aconseja tenerlo muy en cuenta, principalmente cuando se trata de
personas poco cultas que, en la mayoría de los casos, son oriundas de pueblos o
localidades pequeñas. "Hablan un lenguaje que al medico le es difícil
entender", dice el Dr. Carmona.



Otros profesionales
experimentados están de acuerdo con el cirujano. Muchos de ellos ilustran sus
opiniones con ejemplos típicos. La dificultad proviene de la incultura del
paciente la mayoría de las veces; o de costumbres propias del lugar, otros.



— En efecto. — asevera el Dr.
Contreras — las tensiones emotivas, por ejemplo, pueden generar enfermedades.
Pero ocurre también lo contrario. Cuando las enfermedades tienen un motivo
definido. muchos de esos pacientes atribuyen sus males a lo que denominan mohina,
que para ellos es "'disgusto".



Por su parte, el Dr. Moreno
asegura que están muy diseminadas entre las clases incultas de varias
poblaciones creencias sumamente originales.



Cuadro de texto: Antecedentes para el diagnostico
En una reunión profesional. un cirujano relata un caso de recomposición post-necropsia.
— Un tumor cerebral evidente que se había presentado en el curso de la enfermedad con sintomatología extracerebral y no se especificaba convenientemente en la historia clínica que se me ofreció.
¿Tumor primitivo o tumor metastático del cerebro?. era la interrogante. Ante la ausencia de informaciones exactas, el cirujano se. incline por el 'diagnostico del tumor cerebral, dejando abierta la posibilidad de su origen extracerebral.
—  Por ocasión de la interpretación patogénica — concluye — completada la  anamnesis con  antecedentes  broncopulmonares  constantes  en el curso evolutivo de la enfermedad. el caso recibió interpretación definitiva: tumor cerebral metastático de cáncer bronquial.

— Por ejemplo, — dice — es común la
creencia de que la amigdalectomia confiere esterilidad a las mujeres. Que el
hábito de masticar chiclets puede dilatar el himen de las adolescentes;
o que el glaucoma se haya originado en una noche en que el paciente se lavó el
rostro con agua fría... O dicen que tienen determinada enfermedad ocular porque
antes sufrieron el sarampión...



Sobre esto mismo, cuenta el
Dr. Moreno una anécdota que se originó en una charla con un conocido. Esa
persona le pregunto cierta vez por qué había estudiado medicina "perdiendo
su tiempo, una vez que había proyectado ser oculista..."



Lo que el paciente esconde



Los entrevistados señalan
también determinados tipos de pacientes que crean dificultades durante el
interrogatorio.



La ausencia de dates exactos



que muchos de ellos ocultan
por timidez, cierto pudor, o intento deliberado de poner a prueba la capacidad
profe­sional, tienen papel negativo en esa etapa de la consulta.



El Dr. Contreras menciona dos
"tipos clásicos" de pacientes: — El extrovertido, que lo cuenta todo.
Y, de tal manera. que es una verdadera lluvia de palabras y obliga al medico a
frenarlo para no perderse en la serie de datos de importancia o carentes de
ella.



El otro tipo es el
introvertido: "aquel que se queda callado. o que había solo cuando se le
pregunta. Se manifiesta tan poco que es difícil extraerle informaciones",
añade el Dr. Contreras.



El cardiólogo ilustra su criterio
relatando un caso:



— Una señora fue internada en un hospital.
Con .algunas informaciones que le fueron extraídas a mucho costo, los médicos
asistentes llegaron a una conclusión diagnóstica: mieloma múltiple. Grande fue
la sorpresa cuando la paciente confeso después que se había caído y la
radiografía reveló claramente una fractura. . .



Sin embargo, cuando el
paciente proporciona informaciones elementales, algunas veces conviene
aparentar falta de memoria, preguntarle lo mismo varias veces fingiendo
olvidos. "De este modo suelen descubrirse trampas que los enfermos ponen
en el camino del médico para probar si realmente saben", comenta el Dr. Steinvurzel.



Las pistas falsas



La mayoría de los facultativos
se han visto repetidas veces frente a pacientes "optimistas" y
"pesimistas". Asimismo han tratado con los que veían en el
diagnostico un medio para atender a sus propios intereses.



— Como aquel que llega al
consultorio, sonriente. y dice: "He sido siempre sano" — cuenta el
Dr. Contreras. — Después. en pleno interrogatorio, se refiere a un cancro
"que tuvo hace 20 años". Luego afirma "que tuvo úlcera en el
estómago". Su optimismo ya no es tal, cuando dice: "tenia próstata
grande". Y acaba insinuando: "creo que estoy enfermo del
corazón..."



¿Y cuando el
"pesimista" se presenta en su consultorio? El Dr. Contreras indica
que se le reconoce cuando llega a la consulta con un dolor en el tórax, por
ejemplo, y esta convencido de que va a tener embolia cerebral porque "me
han dicho que tengo mucha presión..."



Ocurre también que los
"simuladores" acuden al consultorio, "especialmente los
interesados en obtener permiso o jubilación", declara el cardiólogo.



• Son los que tienen un dolor
intenso en el abdomen, tan intenso que no se pueden mover. Pero el examen
físico es negativo. . . O simulan parálisis de un miembro, pero los reflejos
son normales... — dice el Dr. Contreras.



III — Como sacar más provecho



La experiencia de los
facultativos entrevistados da normas sencillas para obtener de la anamnesis
todo lo que sea posible. Representan siempre factores determinantes para un
diag­nostico útil.



• Crear un ambiente de
confianza en esa etapa de la consulta;



• proceder a la investigación cuidadosa de
los datos;



• elegir los más útiles, y



• adoptar formularios impresos.



Son los factores aconsejados



para una buena anamnesis. Su aplicación
redundará en ventajas, dicen los facultativos.



Ambiente de confianza



La mayoría de los
profesionales concuerdan en que se debe crear el clima propicio en el
interrogatorio. "Entre medico y paciente tiene que haber confianza y esto
se logra casi siempre con el interrogatorio", dice el Dr. Steinvurzel.



En su opinión, conviene dejar
hablar al paciente "a sus anchas":



— Cuando se ha explayado bien,
cuando ha dicho todo lo que deseaba, se han conseguido dos cosas: conocer buena
parte del mal que lo trajo al consultorio y, lo que es quizá más importante,
compenetrarse de su personalidad. De paso, el enfermo habrá adquirido una
confianza que no tenia cuando entro en el consul­torio.



Identificándose con esa
opinión, el Dr. Valdés y Valdés, sugiere a su vez que es indispensable hacer
preguntas que no induzcan a la respuesta inmediata.



Cuadro de texto: Perspicacia en la anamnesis
Un médico mexicano  fue relator de un caso de difícil interpretación en un hospital. El diagnóstico, que el facultativo desconocía, había sido confirmado con la necropsia.
Se trataba de un caso infeccioso — relata el profesional — pero era acompañado de una figura radiologica de gran derrame pericárdico cuyos contornos habían disminuido sensiblemente debido al tratamiento con antibiótico. Este hecho hacia excluir la bip6tesis de pericarditis. La dificultad estaba en correlacionar ambos procesos a una entidad nosológica.
En vista del resultado terapéutico, la miocarditis tífica era la causa más admisible. "Sin embargo, continúa, mi opinión vacilaba. Y antes de pronunciarme, la asistente que acompañó el caso en vida me dio la clave de la conexión patológica: "el dicrotismo del pulso''.
— Era la prueba que no tenía. Y el diagnóstico de fiebre tifoidea con miocarditis, confirmado por el laudo. era el correcto — afirma.
El facultativo considera ahora que "si la información, dada a última hora. hubiese sido mero complemento en la historia clínica y si no viniese a corregir la respectiva observación, con toda probabilidad no se hubiera hecho la luz en el problema" concluye el médico.

—Por ejemplo, del tipo: le duele aquí,
verdad? El paciente poco preparado o nervioso responderá, casi siempre,
afirmativamente — comenta.



Investigación cuidadosa



— Es necesario una búsqueda
minuciosa y completa de todos los elementos capaces de ayudar al medico en la
solución del caso — afirma el Dr. Diego Moreno.



El especialista en
enfermedades



respiratorias es jubilado del
servicio de su especialidad en el hospital Ramos Mejía de Buenos Aires. Sin em­bargo,
continua asistiendo casi a diario a su sala. Es partidario de dar énfasis al
interrogatorio.



— Si llega a mi consultorio
una joven con un ataque de asma — relata — lo primero que hago es
tranquilizarla. Le hablo con palabras suaves. La invito a que me cuente cosas
de su vida, aunque parezca que no sea relacionan con su enfermedad, y dejo que
hable todo lo que quiera.



El especialista hace una pausa
y prosigue: "Así, sin haberle acercado el oído, sin tocarla, puedo
enterarme de muchos detalles que quizá sean la verdadera causa de su mal. Por
consiguiente, tengo casi seguridad del diagnostico: asma nerviosa".



Como es lógico, no se
satisface con eso. Pero en casos así se limita a recetar sedantes e invitar a
la paciente a registrar su temperatura y volver a visitarlo días después.



Elegir lo indispensable



Es muy útil saber distinguir
los datos de real interés. Entre todo lo que el paciente cuenta hay,
evidentemente, muchas cosas que no ayudan a la formación del diagnostico.



El acierto esta en seguir las
"pistas" buenas y desechar las malas que el paciente presenta
inconscientemente, a veces, y otras con evidente intención de poner a prueba la
capacidad del medico.



— En ocasiones hay que elegir
entre preguntar con insistencia y utilizando los términos más sencillos, o escuchar
lo que el enfermo quiera decirnos — declara el Dr. Alberto Botbol, que ejerce
clínica general en la localidad de Lanús, Buenos Aires.



A través de las primeras
frases, según cree el profesional, se puede ya juzgar cual es la capacidad
intelectual del paciente. De ello se deducirá lo indispensable para obtener una
idea exacta de la procedencia de sus males.



El Dr. Botbol insiste en que
de todos modos la anamnesis debe rematarse con preguntas muy bien dirigidas
hacia lo que se presume en cuanto a diagnóstico, pero sin sugerir jamás la
respuesta.




más tarde — agrega — intentaremos sacar a la superficie lo que el paciente
esconde. Y por fin, entre esa "verdadera maleza" que tendremos ante
nosotros en materia de datos, discriminaremos la verdad.


domingo, 13 de mayo de 2007

[ARTICULO] Erich Fromm y la Humanización del Psicoanálisis

Erich Fromm y la Humanización del Psicoanálisis
Por: Marcos Torres Condori


Todos los “científicos del alma” tenemos un paradigma que ha ganado nuestra predilección. Sin embargo, hay unas cuantas características que nos unen más allá de nuestra orientación teórica. Nos une el sentimiento de admiración ante las expresiones humanas que nos hace querer encontrar su causa primera; nos une también una profunda vocación de servicio que nos hace trabajar incansablemente en pro del bienestar común.

El presente estudio trata de mostrar una de las formas de cumplir con nuestra misión. Trataré de exponer de manera resumida las tesis medulares de uno de los más grandes representantes de la corriente psicoanalítica, cuya mayor atribución es haber tendido un puente entre éste paradigma y la perspectiva fenomenológico–existencial. Me refiero al Alemán Erich Fromm.

Mi mayor deseo es que el lector disfrute tanto de recorrer los siguientes párrafos como disfruté yo escribiéndolos.

Los Paradigmas en Psicología

3 son los más grandes enigmas acerca del hombre: ¿Qué es? ¿De donde viene? y ¿A dónde va? Durante toda la historia de la humanidad ha sido la, filosofía la que ha tratado de dar respuestas a éstas interrogantes. Pero desde 1879 nace la ciencia de la psicología para encargarse de la primera pregunta, ¿Qué es el hombre?, o dicho en términos netamente psicológicos, ¿Cuál es la dinámica del psiquismo humano?

Responder a ésta pregunta no sería nada fácil puesto que los psicólogos tendían que encargarse de teorizar acerca de cuestiones subjetivas, y sería de esperarse que se creara un caos al momento de elegir la forma en la que se enfocarían la conducta y los procesos psíquicos –como manifestaciones de lo que antes se consideraba el alma–.

Martínez (1982) nos cuenta que inicialmente hubieron teóricos en la nueva ciencia que enfocaron la psicología desde una perspectiva naturalista; partieron de presupuestos y utilizaron métodos que habrían sido útiles para otros objetos, como los de las ciencias naturales, sin percatarse que el ser humano es no sólo mucho más que un simple objeto de estudio científico, sino algo esencialmente distinto de los demás objetos. Por lo tanto los métodos arrojaban conclusiones limitadas sobre la naturaleza humana. Evidentemente Martínez con ésta aseveración se refería al conductismo, cuya base epistemológica es el positivismo, una corriente que sustenta que la ciencia sólo debe ocuparse de hechos concretos, tangibles y directamente mensurables, los fenómenos físicos por ejemplo.

Ésta forma de enfocar la psicología ha sido criticada muchas veces por su reduccionismo, fundamentalmente por no buscar la naturaleza del hombre dentro del mismo hombre, sino fuera de él; y porque acomoda su objeto de estudio al método, y no su método al objeto de estudio, como debiera ser idealmente. Una crítica de éste tipo es formulada por Bunge (1972) de la siguiente manera: “La historia de la ciencia factual puede ser constituida como una serie de teorías de la caja negra a teorías de la caja translúcida . La revolución copernicana acarreó la descripción de variables internas que describían el camino real de los cuerpos celestes. La física de campo que reemplazó a las teorías de acción a distancia, comporta intensidades de campo inobserbables. La teoría cuántica se ocupa de inobservables como la posición y el momento de una partícula. E intentos recientes implican la introducción de variables de nivel más profundas” (p. 65–66). Con todo esto, Bunge quiere ilustrar que si la misma física se ocupa de eventos internos (inobservables), ¿por qué la psicología tendría que quedarse en el nivel primitivo, y no penetrar a fondo en su objeto de estudio?

De forma paralela encontramos otros tipos de formas de abordaje del fenómeno psíquico. Desde una perspectiva hermenéutica se presenta el psicoanálisis, que aún cuando su enfoque efectivamente estaba centrado en el mundo interior del individuo, recibiría también fuertes críticas por su forma de hacerlo. Un ejemplo de esto es la crítica, a mi parecer muy acertada, que hace Frankl ( 1978 ) : “Mas si algunos ‘psicólogos desenmascaradores’ (así era como los psicoanalistas se denominaban a sí mismos), no entienden cuando se hallan frente a algo auténtico, siguen desenmascarando. En semejante circunstancia se trata de su propia motivación oculta, de un deseo inconsciente de devaluar, rebajar y despreciar aquello que es genuinamente humano en el hombre” (p. 12).

No nos detendremos en las críticas que se le hacen al psicoanálisis porque más adelante las trataremos de manera por demás extensa.

Ésta comparación de dos de los paradigmas básicos de la psicología (Naturalista y Hermenéutico) fue tarea de Gonzáles (1991); este autor plantea también que dentro del mismo enfoque Hermenéutico existen reduccionismos y reformulaciones; uno de éstos es el enfoque Humanista, que emergería para poner énfasis en la experiencia subjetiva del individuo, en sus significados vivenciales, en su teleología (telos=meta), en su capacidad de trascender al statu quo, en el mundo eidético de los actos cognitivos a partir de su “ser–en–el–mundo” como categoría básica de la condición humana y que puede ser captada al interpretar la expresión del talante de significaciones moduladas en la intimidad del mundo psíquico.

El Humanismo propone una psicología que no se trate de explicar todos los fenómenos de una sola manera, tratando de unidimencionalizar al individuo al buscar un factor determinante de la personalidad –porque posiblemente éste no exista–, reduciendo al psiquismo humano a sólo conducta, sólo inconsciente, sólo percepción, sólo cognición o sólo adaptación. Todos éstos factores coexisten y el ser humano es más que la suma de todos ellos, como decía Lao Tse “El todo es más que la suma de sus partes”. En consecuencia, no se puede estudiar la personalidad desde un enfoque determinista, sino estocástico.

Rogers (1951) puede explicar perfectamente lo que trato de decir: “El hombre no tiene simplemente las características de una máquina, no es simplemente un ser presa de sus motivos inconscientes; es una persona en proceso de crearse a sí misma, una persona que encarna una dimensión de libertad subjetiva. Es también capaz de vivir dimensiones de su vida que no están total o adecuadamente contenidas en una descripción de sus condicionamientos o de su inconsciente. El empuje del movimiento Fenomenológico–Existencial es la voz del hombre subjetivo dirigiéndose a sí mismo. El hombre se ha sentido por mucho tiempo como un títere en la vida, moldeado por fuerzas económicas, por fuerzas inconscientes, por fuerzas ambientales, ha sido esclavizado por personas, instituciones, por teorías de la ciencia psicológica; pero ahora proclama firmemente una nueva declaración de independencia. Descarta las coartadas de la no libertad. Está eligiéndose, esforzándose en un mundo muy difícil, y a menudo trágico por llega a ser él mismo, no un títere o un esclavo o una máquina, sino su propio yo individual y único” (p. 96 y 97).

Quisiera finalizar este primer apartado señalando una cosa que me parece curiosa. La revolución cognitiva tuvo lugar en psicología gracias a que un conjunto de científicos aficionados a la inteligencia artificial se preguntaban: Si le podemos dar la capacidad de pensar a una máquina ¿porqué no se la podemos dar al hombre?; en otras palabras, los psicólogos cometimos una vez más el error de esperar a que otra ciencia saque a la luz los fenómenos que nosotros no nos atrevemos a descubrir. La teoría que presentaré a continuación, rompe esquemas antiguos al tentar adentrarse en los aspectos trascendentales de la naturaleza humana.

El Humanismo de Erich Fromm

A pesar que el paradigma Humanista tuvo una aparición relativamente reciente en la psicología científica, se pueden encontrar Humanistas en las culturas más antiguas. Ponemos remontarnos por ejemplo hasta el año 399 a.c. y encontrar al gran Sócrates y su famosa máxima inscrita en el frontispicio del Oráculo de Delfos: “Conócete a ti mismo”. La doctrina de éste personaje gira en torno a la premisa de que en el afán de satisfacer los placeres carnales, el alma cree que el cuerpo material es todo lo que existe y se olvida de su verdadera naturaleza; por eso es que mientras estemos en éste mundo no nos acercaremos a la verdad si no en razón a nuestro alejamiento del cuerpo, renunciando a todo comercio con él y cediendo sólo a la necesidad, pues la verdadera virtud es una purificación de toda suerte de pasiones (Eggers Lan, 1971). Acá ponemos encontrar 3 de los conceptos fundamentales de la fenomenología: El yo, la existencia, y la libertad.

No es propósito del presente estudio hacer una reseña histórica del enfoque Humanista; cito a Sócrates para preparar el terreno de la teoría que será desarrollada, la teoría de la personalidad de Erich Fromm, encontraremos grandes coincidencias entre sus tesis medulares y la cita del párrafo anterior al exponer un fenómeno que al parecer ha perdurado por siglos, la alienación.
Erich Fromm nace en Frankfurt (Alemania) en el año 1900, proveniente del seno de una familia pudiente con fuertes creencias judías. Estudia filosofía en la Universidad de Heidelberg y realiza sus estudios y entrenamiento psicoanalítico en el Instituto Psicoanalítico de Berlín. Entabla contacto con la Escuela de Frankfurt donde trabaja en estrecho contacto con Herbert Marcuse, Walter Benjamin y Theodor Adorno. Su orientación teórica llevará la marca importante de la Teoría Crítica lo que redundará en un sistema teórico psicoanalítico con fuerte interpretación sociológica.

Durante su adolescencia le ocurrieron dos sucesos que marcaron su vida; el primero a la edad de 12 años con la historia de una muchacha que se suicidó tras la muerte de su padre, en ese momento Fromm lanzó una pregunta que muchos de nosotros nos haríamos: “¿por qué?”; más tarde, encontraría algunas respuestas (parcialmente, como admitió) en Sigmund Freud. El segundo evento fue incluso más fuerte: la Primera Guerra Mundial. A la tierna edad de 14 años, pudo darse cuenta de hasta dónde podía llegar el nacionalismo. A su alrededor, se repetían los mensajes: “Nosotros (los alemanes, o mejor los alemanes cristianos) somos grandes; Ellos (los ingleses y aliados) son mercenarios baratos”. El odio, la “histeria de guerra”, lo asustó, como debía pasar; por tanto, se encontró nuevamente queriendo comprender algo irracional (la irracionalidad de las masas) y halló algunas respuestas, esta vez en los escritos de Karl Marx (Boeree, 1997). Estos dos sucesos influyeron en la formación del carácter sentimental, crítico, cuestionador y humanista que se manifiesta en su producción literaria.

En 1924 cuando es psicoanalizado por Wilhelm Reich empieza a adentrarse en el mundo del psicoanálisis, corriente psicológica de la que se convertiría en uno de los máximos exponentes; aún cuando tendría serias divergencias teóricas e ideológicas como él mismo lo explicita: “Es bien sabido que el psicoanálisis es una terapia para la cura de la neurosis y una teoría científica que trata de la naturaleza del hombre. Lo que es menos sabido es que también constituye un ‘movimiento’, con una organización internacional basada sobre líneas estrictamente jerárquicas, estrictas normas de asociación, y que durante muchos años fue guiado por un comité integrado por Freud y otras 6 personas. En ocasiones algunos de los representantes de este movimiento mostraron un fanatismo que por lo general sólo se encuentra en burocracias religiosas y políticas” (Fromm, 1973, p. 41–42).

El pensamiento psicológico de Erich Fromm recibió una triple influencia: la doctrina judeo–cristiana, que le fue inculcada desde niño; el marxismo, aunque solamente el marxismo filosófico y no el socioeconómico; y el psicoanálisis. Es notoria la predominancia de la última, las dos primeras sirvieron para darle un matiz particular a la teoría psicológica de Fromm, y de ésta manera llevar a cabo la tarea emprendida por él y otros teóricos más: El revisionismo freudiano.

La Crisis del Psicoanálisis

El psicoanálisis ortodoxo tenía que ser revisado por las evidentes falencias que sufría la teoría: poca importancia a las capacidades del “yo”; demasiado énfasis en las motivaciones sexuales, y sobre todo, un desmedro de la influencia social y vivencial en el desarrollo de la personalidad limitándola a un biologisismo extremo. Recordemos que estando en la primera mitad del siglo XX, no se podía dar poca importancia a la influencia social sobre la psicología humana; había entonces que introducir ésta variable si se quería construir de una psicología Holística.

Según explica Marcuse (1967), la crítica contra el psicoanálisis ortodoxo se dividió en 3 alas: En el ala izquierda se encuentra Wilhelm Reich, para quien la represión sexual es provocada por intereses de dominación y explotación; su propuesta carecería de credibilidad por la ligereza en el uso de sus conceptos. En el ala derecha está Carl Jung con su “inconsciente colectivo”, aseveraba la existencia de contenidos psíquicos socialmente aprendidos que eran trasmitidos de generación en generación, mediante el vehículo del inconsciente; si bien es cierto que la teoría de Jung era bastante sistemática, su talón de Aquiles sería el exceso de misticismo con el cual pretende explicar la relación psiquismo–sociedad. En el centro del revisionismo se ubican las escuelas culturales e interpersonales con representantes como Alfred Adler, Karen Horney y Erich Fromm; deslizan el énfasis del pasado el presente del individuo y del nivel biológico al cultural.

La triple influencia de la que hablábamos en el apartado anterior se podría desprender de lo que se acaba de exponer: La doctrina judía le produjo a Fromm una visión casi puritana de las motivaciones humanas llevándolo a rechazar el pansexualismo freudiano. Si hablamos de su influencia marxista, ésta lo llevó a contradecir la idea del psicoanálisis de que el hombre es un ser eminentemente antisocial.

Bajo éste punto de vista se justifica también la revisión de otros conceptos, como por ejemplo es instinto de muerte; Fromm denuncia el pesimismo de Freud pues no cree que el comportamiento esté determinado por la lucha entre Eros y Thanatos, sino por las estructuras de carácter generadas desde el “yo”; mientras según Freud “vivimos para destruir”, según Fromm “destruimos para vivir”. Freud considera el complejo de Edipo como una expresión libidinosa y tanática del niño al querer relacionarse sexualmente con la madre; mientras para Fromm es el deseo del niño de permanecer protegido, el niño ha estado en el vientre de la madre en dependencia pasiva y se ve desprotegido en el mundo exterior, el complejo de Edipo representa el arquetipo del miedo a la libertad. Para Freud la terapia es “un curso de resignación” porque el cliente tiene que descubrir que dejar de luchar contra sus impulsos y someterse a ellos es su única salvación; pero para Fromm la terapia es “el encuentro del individuo con su libertad”, es la oportunidad que tiene el cliente de desplegar todas sus potencialidades latentes. Freud pensaba que el amor no era más que la racionalización que servía para satisfacer el impulso sexual; para Fromm en cambio, el amor es la máxima expresión de la naturaleza humana, la única fuerza capaz de acabar con toda maldad (Fromm, 1941, 1956).
El método y varios de los conceptos fundamentales del psicoanálisis ortodoxo dejaban mucho que desear. Erich Fromm le devolvió al ser humano la dignidad que el psicoanálisis le había quitado. Se adentró en aspectos psicológicos a los que Freud –si es que se había dignado a señalar– consideraba débiles e irrelevantes. Y sobre todo ratificó, en psicología, lo que para la filosofía existencialista era tan claro: a lo único que está condenado el hombre, es a ser libre.

La Alienación Producida por la Sociedad del Consumo

Para comprender la personalidad humana, hay que observarla en el medio natural donde se desenvuelve. Es necesario tener en cuenta dos factores: el Zeigeits, que es la configuración del momento histórico en el que se desarrolla el individuo; y el Volkgeist, que es el componente psicológico de dicha configuración. La obra de Erich Fromm se encarga de describir del primer factor, y de analizar el segundo.

Al describir la historia se pueden encontrar fenómenos tan recurrentes que incluso los legos coincidirían en que hay un mismo mecanismo psicológico escondido en ellos. Existen también fenómenos propios de cada fenómeno histórico, que van cambiando a medida que las sociedades avanzan y las condiciones socioeconómicas otorgan mayor libertad individual. El cambio más notorio se dio en la transición entre la edad media y la edad contemporánea; la primera es caracterizada normalmente por la carencia de libertad, cada quien dependía de los demás, y todos a su vez dependían de Dios. Las relaciones económicas eran incipientes en comparación con las actuales porque el medio y fin de la vida del hombre del medioevo no era la acumulación de vienes materiales, sino el encuentro con su creador; era impensable por ejemplo que un comerciante incluya la perversión sexual para publicitar sus productos –algo que está muy distante de la realidad actual–. Evidentemente, éste es un ejemplo de dinámica del proceso social; la sociedad avanza y el comportamiento colectivo cambia junto con ella; sin embargo, hay un proceso lineal que puede sufrir variaciones, pero ha sido esencialmente siempre el mismo desde que el hombre tiene memoria.

Fromm (1956) plantea que en la actualidad el hombre moderno se a transformado en un artículo; experimenta su energía vital como una inversión de la que debe obtener el máximo beneficio, teniendo en cuenta su posición y la situación en el mercado de la personalidad. Los seres humanos no tenemos dominio de nuestras vidas, y por lo tanto tampoco de nuestra sociedad; al salirse del control individual la producción de bienes y servicios, ha creado un monstruo que ahora lo domina a él; tiene que trabajar más horas, crear medios de trasporte y demás servicios que le permitan ahorrar más tiempo porque si se vuelve incompetente sufrirá el fracaso de sus metas personales; esto le impide mirar en su interior, pues todo lo que considera significativo está en su exterior, se encuentra enajenado, no se siente a sí mismo como centro de su mundo, como creador de sus propios actos, sino que sus actos y las consecuencias de ellos se han convertido en amos suyos (Fromm, 1976).

Fromm (1973) ilustra lo que sucede en la sociedad del consumo de la siguiente manera: “La vida en la sociedad contemporánea se supone que debería tener sentido; pero por lo general el ser humano siente que no es así; y sienten repercusiones que a menudo si ha conservado un resto de sensibilidad terminan en una neurosis; son personas que tienen la sensación de vivir en un mundo que debería excitarlas, interesarlas, ponerlas activas; y sin embargo parecen estar muertas y ser inhumanas”. (p. 85)

Actualmente las cosas se han vuelto demasiado fáciles. En los años ’60 el lema de la compañía Kodac era “usted sólo presione el botón, nosotros hacemos lo demás”. Hoy en día esto se ha generalizado; ahora sólo hay que presionar un botón para tener la comida caliente, presionar un botón para tener la ropa lavada, presionar un botón para enviar un mensaje a grandes distancias o presionar un botón para acceder a más de 80 canales de todo el mundo; la vida del hombre empieza y termina al presionar un botón. Lo que inicialmente representaría comodidad hoy en día representa carencia de sentido, y el ser humano está enajenado de los objetos externos a quienes en un primer momento poseía, pero ahora, ellos lo poseen a él. (Fromm, 1976) Jung (1981) decía: “El hombre moderno es un neurótico que aparenta estar sano”. Definitivamente que si se da el caso de seres humanos que carecen de sentido en sus vidas porque las entregan a sujetos materiales o humanos, nos encontramos frente a un gran problema.

Un caso hasta cierto punto patético es el expuesto por Moscovici (1985); según la teoría de éste autor, Moisés (el patriarca del pueblo de Israel) habría sido asesinado por su pueblo cuando rompió las tablas de la ley de Dios; y los israelitas se sintieron tan culpables después de matarlo que inventaron otro Moisés –falso por supuesto–, desde entonces éste personaje se convertiría en una leyenda por la necesidad que tenía su pueblo de tener un líder a quien someerse –recordemos que Moisés rompió las tablas de la ley por que los encontró idolatrando un becerro de oro, el pueblo no soportaba quedarse sólo sin algo a que adorar–. Al igual que el pueblo de Israel, las masas mediocres sienten una necesidad que debe ser satisfecha, y encuentran esa satisfacción en un ídolo.

Según Bernete (2006), lo que Fromm entiende por carácter social está definido, primero en El miedo a la libertad y, más tarde, en Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. El carácter social es el núcleo de la estructura de carácter compartido por la mayoría de los individuos de la misma cultura, a diferencia del carácter individual, que es diferente en cada uno de los individuos pertenecientes a la misma cultura”.

El carácter social tiene la función de moldear y canalizar la energía humana dentro de una sociedad determinada a fin de que pueda seguir funcionando aquella sociedad. ¿No tenía la represión una función parecida con el fin de adaptar el funcionamiento del individuo al de la sociedad? Por cierto que Fromm se refería a la "estructura libidinal", como "núcleo social y psíquico de toda sociedad de clase". Pero, más tarde, añadiría: "Lo que aquí denomino ‘estructura libidinal’ de la sociedad (terminología freudiana), en mis trabajos posteriores lo llamé ‘carácter social’; a pesar del cambio en la teoría de la libido, los conceptos siguen siendo los mismos" (Fromm, 1973).

Definitivamente que el ser humano desde siempre se a preocupado por quitarse las cadenas que lo atan al sistema económico. A medida que las sociedades van avanzando busca la libertad política, económica o social, sin darse cuenta que restringe su libertad individual. Progresa hacia la libertad negativa, que es la libertad de; de los padres, de la autoridad, del estrato socioeconómico. No sabe que al mismo tiempo se encadena a una fuerza psicológica que reprime sus potencialidades y no le deja transitar hacia la libertad positiva, que es la libertad para; para el trabajo productivo, para la autorrealización, para la orientación productiva del carácter, en fin, para desarrollar su capacidad de amar y ser feliz.

El Carácter Neurótico

Hasta ahora, hemos desarrollado la ambigüedad en la que se sumerge el individuo al pensar el desarrollo económico de una sociedad traerá la libertad psicológica de ésta. Para explicar la motivación del comportamiento individual específicamente, Fromm parte de la premisa siguiente (Boeree, 1997): el animal es regido por las leyes biológicas naturales, forma parte de la naturaleza y nunca la trasciende; pero el hombre en cambio, tiene autoconciencia, razón e imaginación, lo que rompe con la armonía que caracteriza la existencia animal. El hombre forma parte de la naturaleza, está sujeto a sus leyes físicas y no puede modificarlas, pero la trasciende.
El hombre, por ejemplo, carece de adaptación instintiva a la naturaleza, carece de fuerza física, al nacer, es el más desvalido de los animales y necesita protección durante mucho más tiempo que los otros. Pero luego, cuando crece y aprende, se nota una mayor adaptación estructural a cualquier medio, lo cual lo aventaja ante cualquier animal.

Ahora bien; Fromm (1941) sostiene que el ser humano tiene una necesidad natural de relacionarse con los demás, como un rezago de sus vínculos primarios que lo atan a la naturaleza.
El carácter neurótico se refleja en las relaciones humanas en forma de carácter autoritario, una forma de relacionarse en la que una persona se considera superior a otra (Von Perfall, 1999). Es en las relaciones Sádicas en las que un individuo busca someter a otros en el ejercicio de tal poder que los reduzca a instrumentos usados para fines egoístas. Por supuesto que si hay Sádicos, hay también Masoquistas que se dejan, y no sólo se dejan sino que también buscan someterse a ellos, porque suponen que los Sádicos tienen la fuerza que a ellos les falta.

La constante en estos dos tipos de carácter es que ambos buscan un ser externo a quien entregarle el don de la libertad con la que tuvieron la “desgracia” de nacer. Ni el Masoquista ni el Sádico son libres el uno del otro, están atrapados en una relación simbiótica (sim–bios), uno no vive sin el otro, si uno desaparece el otro no tendrá a quien entregarle su yo individual.

Existen también relaciones de destructividad, en éstas el objetivo es la eliminación de todo lo que se considere amenazante. En la sociedad contemporánea, la destructividad está racionalizada con la “ley de la selección natural”, el nivel de competencia es tal que se da en todas las formas posibles y no solo en el interés por el éxito personal, sino también –y esto a nivel superlativo– en el instinto de muerte.

Un rasgo del carácter que subyace a los anteriores es la conformidad automática, el individuo no llega sólo a creer, sino también a sentir que sus actos y sus pensamientos son suyos, que es dueño de sí mismo y que puede hacer lo que quiere con su vida; cuando en realidad es “arcilla en manos de alfarero”, está enajenado de una autoridad exterior que lo moldea, que le otorga todo lo estrictamente necesario para construir sus decisiones, al punto que las cree suyas. El gobierno de la propia conciencia puede significar algo aún más duro que las autoridades exteriores dado que el individuo siente que las ordenes de la consciencia son las suyas propias, y así ¿cómo podría revelarse contra sí mismo?

La Naturaleza Trascendental del Ser Humano

Alineación, enajenación, simbiosis, sadismo, masoquismo, miedo a la libertad. ¿Por qué ocurre todo esto? ¿Es acaso parte intrínseca de la naturaleza humana? ¿Habrá alguna esperanza bajo estas condiciones de encontrar la felicidad y el bien común? Para dar respuesta a estas interrogantes, Fromm examina al ser humano desde distintas concepciones buscando coincidencias entre cada una de ellas; el hombre como ser natural, el hombre como ser social, y el hombre como ser libre.

Al nacer el ser humano se desprende de sus vínculos primarios y comienza el proceso de la individuación. Es éste el momento crucial en la historia personal. El hombre se percibe a sí mismo libre de los vínculos primarios que lo hacían dependiente, pero que al mismo tiempo le otorgaban protección, cuidado y satisfacían todas sus necesidades. Empieza a sentirse solo, y el hombre no puede vivir solo. Como señalé en el apartado anterior, el hombre tiene la necesidad natural de relacionarse con sus semejantes; si no cuenta con los mecanismos adecuados para satisfacer esa necesidad aparece entonces la neurosis. El yo intenta hallar seguridad en los vínculos secundarios, la neurosis es un intento de resolver el conflicto entre su dependencia básica y el anhelo de libertad (Fromm, 1941).

El ser humano debe de aprender a transitar desde la libertad de, hacia la libertad para; en otras palabras, no importa la naturaleza de los vínculos ni de los objetos externos de los que se tiene que separar; lo que realmente importa es cuál va a ser la naturaleza de su accionar al lograr su independencia. De otra forma, el hombre estaría preso en una cárcel sin barrotes, de la que no se atreve a salir por temor a no saber que hay más allá; por tenerle miedo a la libertad.

El medio y fin de la libertad positiva es la práctica de un arte, el arte de amar. Uno de los mayores logros de Erich Fromm (1956) fue haber estudiado científicamente al amor; tarea que antes de él muy pocos habían emprendido, y de haberlo hecho, habían llegado a limitar esta capacidad humana a un mínimo de su verdadera significación.

Para Freud, por ejemplo, el amor no era más que la racionalización del impulso sexual; en otras palabras, para él el enamoramiento y el cortejo serían poco menos que un proceso “burocrático” por el cual un varón y una mujer tienen que pasar para satisfacer sus instintos sexuales ya que la represión causada por la sociedad no permite hacerlo directamente (v. gr., como lo hacen los animales).

Sin embargo, si queremos darle una solución a la gran cantidad de problemas sociales causados por la mala orientación de los sentimientos, la definición anterior se queda corta. Es necesario entonces darle un nuevo enfoque a la naturaleza de ésta cualidad humana; y Erich Fromm lo hace mediante un tratado acerca del amor y su desintegración en la sociedad del consumo.

Igual que como ocurre con los bienes de consumo, el hombre es susceptible de alienarse de otro ser humano. Esto ocurre sobre todo en las relaciones de pareja (aunque no sólo en ellas). En la sociedad contemporánea, la persona “amada” se vuelve un producto que se vende al mejor postor; éste obtendrá dicho producto en recompensa a la imagen de éxito social que lo(a) hace atractivo(a) ante los demás; la idea de un intercambio mutuamente favorable. "Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir". En ésta transacción, el amor simplemente no tiene lugar.

Ya no existe ese estado ideal en la que el caballero no se rendía hasta alcanzar la nobleza de corazón y de esa manera ser merecedor de que la dama acepte compartir su camino con él; ahora sólo se adora la imagen externa, porque proyectamos en ésta las potencialidades propias de cada quien que nadie se atreve a explorar dentro de sí mismo.

La condición fundamental para el logro del amor es la superación del propio narcisismo; la capacidad de ser sensible a uno mismo, y de éste modo reconocer que somos uno con los demás. Después de todo, la felicidad del hombre depende de la solidaridad que siente con sus semejantes, con las generaciones pasadas y futuras; depende del anhelo de sentir que su historia individual pertenece a una humanidad y a una historia colectiva (Fromm, 1955).

Individuos sanos inexorablemente conformarán una sociedad sana. Como todo humanista, Fromm defiende la idea de que la sociedad debe otorgar condiciones igualitarias para los individuos que la conforman. Pero las cuestiones económicas son secundaras, e incluso carentes de significado, si las personas no desarrollan su capacidad de la razón, el amor y el trabajo productivo. Por eso Fromm abogó por un tipo de sociedad a la que llamó “Socialismo Humanístico Comunitario: Una sociedad en la que los hombres estén ligados entre sí por lazos de amistad, en la que estén unidos más por vínculos de fraternidad y solidaridad que por los de sangre o patrióticos; una sociedad que otorgue la posibilidad de trascender a la naturaleza, creando más que destruyendo, en la que todos adquieran un sentido de pertenencia, experimentando su propia personalidad más como sujeto de sus poderes que como conformidad; una sociedad en la que exista un sistema de orientación que no necesite distorsionar la realidad humana” (Wolman, 1980, p. 342 – 359).

Intensas luchas y revoluciones sociales han estado presentes durante toda la historia de la humanidad. Sin embargo, como he tratado de exponer hasta aquí, en muy poco han cumplido con el objetivo de construir un mundo mejor. Y es que es más fácil iniciar una guerra que poner la voluntad y el corazón a trabajar para construir la utopía con la que un psicólogo como Erich Fromm soñó. Pero al fin y al cabo, el camino más largo y más difícil es el que hace la deferencia.

Conclusiones

Es importante señalar que ni siquiera los paradigmas científicos más sólidos están libres del peligro de caer en una rigidez extrema, tal es el caso del psicoanálisis. El caso nos demuestra que no hay absolutismos a la hora de explicar la naturaleza humana y que no hay que perder de vista las capacidades que pueden hacer del hombre una persona sana.

Fromm por sí mismo sólo practicó la psicoterapia psicoanalítica, y sólo en un primer momento de su trayectoria como psicólogo. Sin embargo, la teoría de la personalidad que ha sido expuesta en éste trabajo, puede ser tomada como marco conceptual para dos corrientes muy potentes dentro de humanismo: la psicoterapia centrada en el cliente, de Carl Rogers y la psicoterapia del sentido de la vida (logoterapia), de Viktor Frankl.

La primera sostiene que el hombre es un ser libre, que sólo el ejercicio de esa libertad es lo que hace a una persona feliz y productiva, que la persona que viene a terapia es una persona contrariada que no sabe como descubrirse a sí misma, y que en terapia es el lugar preciso para que se exprese la plenitud de su “yo”.

Viktor Frankl por su parte, actúa bajo la premisa fundamental que el ser hombre de manera natural busca un sentido en la vida, tiene una voluntad permanente que lo hace luchar para encontrar ese sentido, y que una persona contrariada (como la que viene a terapia) ha sufrido un truncamiento de esa voluntad, muchas veces por perder de vista su verdadera naturaleza. Lo que hace el logoterapeuta es darle el apoyo necesario para que vuelva a encontrar el sendero perdido.

Definitivamente que una comprensión holística del ser humano puede ayudar a éste de manera cabal a encontrar la felicidad de sí mismo y de los que lo rodean.


Referencias

Bernete, F. (2006). Malestar sí, pero en la cultura. Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid. Disponible en http://www.ucm.es/info/especulo/numero32/malestar.html
Boeree, G. (1997). Teorías de la personalidad: Erich Fromm. Extraído el 9 Julio, 2006 de http://www.ship.edu/~cgboeree/frommesp.html
Bunge, M. (1972). Teoría y realidad. Barcelona: Ariel.
Eggers Lan, C. (1971). “Estudio preliminar” a Platón. Apología de Sócrates. Buenos Aires: Eudeba.
Frankl, V. ( 1978 ) . Psicoterapia y humanismo. ¿Tiene sentido la vida? México: Fondo de Cultura Económica.
Fromm, E. (1941). El miedo a la libertad. Barcelona: Planeta.
______ (1955). Ética y psicoanálisis. México: Fondo de Cultura Económica.
______ (1956). El arte de amar. Buenos Aires: Paidós.
______ (1973). La condición humana actual. Madrid: Paidós.
______ (1976). El psicoanálisis de la sociedad contemporánea. México: Fondo de Cultura Económica.
Gonzáles, R. (1991). Temas de psicología cognitiva. Lima: Centro de Desarrollo e Investigación Psicológica.
Jung, C. (1981). El hombre y sus símbolos. Barcelona: Biblioteca Universal Caralt
Marcuse, H. (1967). Eros y civilización. México: Joaquín Mortiz.
Martínez, M. (1982). La psicología humanista. Fundamentación epistemológica, estructura y método. México: Trillas.
Moscovici, S. (1985). La era de las multitudes. Un tratado histórico de la psicología de las masas. México: Fondo de Cultura Económica.
Rogers, C. (1951). El Proceso de Convertirse en Persona. Buenos Aires: Paidós.
Von Perfall, C. (1999). Diccionario de psicología individual. Madrid: Síntesis.
Wolman, B. (1980). Manual de psicología. Barcelona: Martínez Roca.
Universidad Gestalt de América

[ARTICULO] Decreto 42

Decreto 42 Min.

Salud: Terapias Complementarias al Pizarrón Por Nirmal Kaur

Un decreto publicado en el Diario Oficial, el 17 de junio pasado, puede revolucionar la forma de ver y practicar la salud en el país. El decreto ley 42 reconoce a las terapias alternativas su capacidad para sanar y conservar la salud, y establece su regulación legal. Oficialmente, hoy en día sólo la medicina alopática puede desempeñarse en esta área.


El decreto entró en vigencia el 17 de agosto. El proceso está en manos del Ministerio de Salud, que formó equipos de trabajo especializados. A futuro, los terapeutas deberán acreditar ante el ministerio sus títulos profesionales y conocimientos específicos de las disciplinas que ejercen.
Para algunos, éste es un largo proceso de legitimación hacia sistemas de salud más holísticos, que muchas veces actúan eficazmente y con menor costo económico.


Sin embargo, muchos terapeutas critican la falta de información y participación en la elaboración de los contenidos del decreto. Temen que la regulación restrinja excesivamente su ejercicio profesional, o peor aún, se prohíba por completo.


Los distintos actores y protagonistas elaboran líneas y principios de acción para concretar sus objetivos. En un futuro cercano, el proceso culminará con un registro nacional de terapeutas autorizados a ejercer su profesión.


Este camino abre oportunidades de desarrollo y crecimiento, pero también hay riesgos de burocracia excesiva y exigencias inalcanzables para los terapeutas. Los resultados los dirá el tiempo, pero dependen bastante de las actuales decisiones.


La Jefa de la División de Políticas Públicas Saludables y Promoción del Ministerio de Salud, doctora Soledad Ubilla (U. de Chile), explica que “el gobierno lleva unos 7 años trabajando este tema. No fue fácil. Hace cinco años, había mucha mayor resistencia, tanto del Colegio Médico –porque veían una potencial competencia- como de los grupos alternativos que no tienen ninguna regulación”.


“La resistencia de los grupos corporativos fue muy grande. A ambos grupos, les convenía el status quo de no hacer nada”, comenta Soledad Ubilla.


Sin embargo, hoy la situación es muy distinta. Hay un creciente interés de la sociedad hacia diversas disciplinas, como la Acupuntura, la Quiropraxia o la Terapia Floral. Desde una visión diferente del ser humano, probaron su eficacia para tratar enfermedades físicas y mentales. Aun más, muchos médicos y profesionales de la salud optan por estudiar estas técnicas e incorporarlas en sus tratamientos.


“Nuestro objetivo es proteger a la gente; que pueda acudir a un terapeuta, pedir la autorización sanitaria, y confiar de que a ese terapeuta el Ministerio de Salud le ha dado potestad para ejercer esa técnica”, destaca la funcionaria del ministerio.


El Polémico Decreto
El decreto despierta opiniones encontradas entre los terapeutas sin título de profesional de la salud. Por primera vez, hay una definición legal sobre las terapias alternativas y su papel dentro de la jerarquía del sistema chileno de salud. Esto desató una discusión conceptual que recién comienza.


“Se entenderá por Prácticas Médicas Alternativas a todas aquellas actividades que se lleven a cabo con el propósito de recuperar, mantener e incrementar el estado de salud físico y mental de las personas, mediante procedimientos diferentes a los propios de la medicina oficial, que se ejerzan de modo coadyuvante o auxiliar de la anterior”. (Artículo1. Decreto 42)


La Federación de Naturópatas y Afines rechaza los términos del decreto, pues “no contempla ni la opinión de los afectados ni va hacia el espíritu de lo que son y realizan dichas personas”.


Mediante un comunicado público, Sergio Contreras, presidente de la organización, plantea que “los sistemas de salud natural son disciplinas ajenas a la medicina”.


“Los sistemas de salud natural tienen principios, etiología, lenguaje, formas de trabajo, estudios y resultados absolutamente distintos a la ciencia alopática”, advierte la federación.


La entidad señala que ellos no realizan “prácticas médicas, ni menos de alternativa. Lo más interesante es que tampoco los médicos realizan estas prácticas”.


Oportunidad de Integración
Distinta opinión tiene Damaris Morales, quien es presidenta de la corporación Sociedad de Salud Holística Humanizadora de Medicina Integrativa (Shoumi). “La regulación está abriendo las puertas a algo que se practicaba hace mucho tiempo. Ya no va a ser algo tan escondido”, opina la representante, que también es quiromasajista y fisioterapeuta.


Actualmente, la corporación asesora al Programa de Medicina Complementaria del Hospital Félix Bulnes, a cargo de dos funcionarios del centro hospitalario.


“Nosotros nos regimos por un concepto que viene de Estados Unidos, que es la medicina integrativa. Nuestra idea es unir ambas visiones, porque las dos aportan”, señala Damaris Morales.


Según la profesional, la medicina alopática occidental tiene logros positivos. “Hay que rescatar lo mejor de cada una y trabajar en equipos multidisciplinarios”, sostiene la presidenta de Shoumi.
Damaris Morales aprueba la regulación de los terapeutas, pues “si llega una persona que necesita una operación, y no tienes el criterio ni el conocimiento necesario, en vez de ayudar al paciente, empeoras el problema”, explica.


Sin embargo, Damaris señala que, hasta el momento, desde el Ministerio de Salud “ha habido poca información. Hay muchos que no tienen claridad incluso sobre el decreto. Si lo lees entero, no salen las terapias que están incluidas” .


Por eso, comparte la incertidumbre de muchos sobre las exigencias del decreto. “Para la terapia complementaria, lo mínimo que se pide es una carrera con 1600 horas pedagógicas. Y acá no es así. Por ejemplo, para la reflexología son 100 horas. Son carreras cortas”, añade.
El tema no es menor. Habría un alto porcentaje de personas que no podrían cumplir los requisitos de la regulación. Según la profesional, son más de 10 mil terapeutas alternativos en el país, y “de quienes realizan las terapias, un 90% puede quedar fuera”, destaca Damaris Morales.
Una persona debiera estudiar cuatro semestres (72 semanas de clases), de lunes a viernes, durante tres horas y media, para obtener las horas exigidas en el reglamento.
El doctor Pedro Escudero (gineco-obstetra U.C) piensa que las reacciones de los terapeutas frente al decreto ha sido “con cierto temor y confusión”.


Escudero estima que la nueva regulación, “como todo, tiene ventajas y potenciales riesgos. Ventajas, porque en este tema hay una dispersión inmensa de técnicas, de formaciones y de prestadores”.


La Burocracia
“Los riesgos a los que hay que estar atentos es que se tienda a burocratizar una actividad que no es muy normable. Cuando caes en la tentación de normar todo y lo haces asfixiantemente, terminas ahogando y quizás mutiles una actividad importante”, plantea el especialista.
En su opinión, las terapias alternativas tienen mucho de arte y creatividad. “Puedes llamarlo como quieras: canalización, conexión con tus espíritus superiores, comunicación con tu propio inconsciente”, explica Escudero, quien tiene una interesante formación en hipnosis, energía universal y psicología transpersonal.


“En suma, te conectas con el lado derecho del cerebro; con la parte más intangible e irreproducible. Sin embargo, si tratas de volar sólo con el lado izquierdo del cerebro y eres pura razón, no llegas lejos. Cuando sólo vuelas con el lado derecho y eres pura intuición, tampoco”, opina el médico.


Escudero cree que en el avance del conocimiento humano y de la salud hay que equilibrar ciencia y arte. En occidente, la medicina alópata “se ha cargado para lo racional y científico, así como las terapias alternativas hacia lo intangible”, añade.“Veo este proceso como un paso positivo; sobre todo por el reconocimiento oficial de que estas cosas están aquí y que llegaron para quedarse; y para mejorar la información y discriminar lo verdadero de lo falso”, afirma el profesional.


La Regulación del Ministerio
El Ministerio de Salud mantendrá la potestad de los médicos en una jerarquía clara del sistema de salud oficial. Soledad Ubilla destaca que el gobierno usa el término de “medicina complementaria”, porque “no se pretende que ellas sustituyan a la medicina alopática, sino que ayuden a los pacientes en áreas específicas”.


“Muchas de ellas tienen paradigmas explicativos de sus beneficios muy distintos y no coincidentes con los marcos de la medicina alopática”, agrega Soledad Ubilla.


En una primera etapa, las áreas prioritarias son: Homeopatía, Acupuntura, Quiropraxia, Terapias Florales y Naturopatía. Según el ministerio, presentan riesgos para la salud si no se realizan bien, y además poseen mayor demanda entre la población.


Existen cinco equipos de trabajo, encabezados por los siguientes especialistas: Dr. Jaime Sepúlveda, en Homeopatía; Dr. Jorge Lastra, en Acupuntura; Dra. Adriana Fuenzalida, en Quiropraxia; la directora del Instituto de Salud Pública, Dra. Pamela Milla, en Terapia Floral; y Eduardo Medina, en Naturopatía.


“Todos los grupos incluyeron a los representantes de sociedades de todas las áreas. El presidente de la Sociedad de Homeopatía de Chile está en el equipo de trabajo, la Asociación de Terapeutas Florales tiene dos representantes, hay miembros del Colegio de Enfermeras, de Kinesiólogos, etc”, explica la doctora Ubilla.“Nos interesa que la mayor cantidad de gente vinculada a estas prácticas ayude al ministerio a hacer una buena regulación. Lo ideal es que sea lo más amplio posible”, agrega la profesional.


El ministerio establecerá quiénes podrán realizar estas terapias y quiénes no. “Este es un tema muy importante. Va a existir algún tipo de fiscalización. Hoy tú vas a un lugar y no sabes si realmente son charlatanes que ganan dinero a costa de riesgos para el paciente o si efectivamente es gente seria en lo que hace”, destaca la doctora.


Ese será el objetivo del registro nacional del ministerio. La lista se publicará en la página web del organismo de gobierno y será accesible para los ciudadanos. Al respecto, Soledad Ubilla enfatiza que “los que no estén autorizados no van a poder ejercer. Va a ser ejercicio ilegal de la profesión y, si se descubre, se atendrán a lo que dicta la ley”.


Acreditación
La acreditación pasa a ser un punto central del proceso. Habrá fórmulas para homogeneizar materias. Un mínimo formativo “que dé garantías a las personas. Es importante que el terapeuta tenga conocimientos que van más allá de la sola Terapia Floral”, explica Soledad Ubilla.
Las formaciones en el extranjero también podrán ser reconocidas. Si un terapeuta no posee un título profesional de la salud, pero se graduó como acupunturista en la Universidad de Beijing y tiene su título acreditado, “difícilmente vamos a decir que ese título no es válido para nosotros”, agrega la doctora Ubilla.


Los reconocimientos de títulos en universidades extranjeras será por medio de las embajadas. Se establecerán procedimientos formales para verificar que el centro existe y el título es válido. La regulación se hará en términos muy similares a las que existen en Europa y Estados Unidos.


Según la doctora Ubilla, se abrirán espacios para que quienes no tengan un título profesional puedan regularizar su situación. Hay conversaciones con el Ministerio de Educación, encargado de revisar el ámbito normativo sobre institutos y centros de formación en estas áreas.


El doctor Pedro Escudero destaca que el reconocimiento del aporte de las terapias alternativas “es un primer paso. Una sociedad madura es menos crítica y hace menos juicios, pero es más descriptiva. Asume lo que hay y luego ve cómo lo mejora. Pero no ignora la realidad”.Frente a las inquietudes de los terapeutas, Soledad Ubilla manifiesta que “éste es un camino muy positivo. El objetivo no es dañarlos, sino todo lo contrario. Es darles más certeza y oportunidades que las que tienen hoy. Pero también deseamos que estas prácticas se hagan bien”.


El listado comenzará a llenarse a partir del 2006, después de la elaboración del marco regulatorio. A futuro, Soledad Ubilla cree “razonable” incorporar estas disciplinas en el sistema de Isapres.


“Ése será un proceso que vendrá naturalmente, una vez que se regulen las prácticas. Las cosas tienen sus etapas. Sin embargo, muchas sustituyen gastos muy grandes y hay ahorros con estas terapias. Probablemente, el camino va para allá”, resume la funcionaria de gobierno.



ASPECTOS DEL REGLAMENTO DEL DECRETO 42

Artículo 2: “La medicina popular tradicional chilena, entendida como las actividades y procedimientos de recuperar y mantener la salud, de origen sociocultural autóctono en el país, ejercida por sanadores formados tradicionalmente en sus propias comunidades de pertenencia y que gozan del respeto de éstas, quedará al margen de este reglamento”.
Artículo 4: “El reconocimiento y regulación señalado en el artículo precedente será gradual y de acuerdo con prioridades específicas que el Ministerio de Salud determinará respecto a cada práctica médica alternativa. La determinación de tales prioridades considerará su demanda poblacional, los eventuales riesgos que involucran sus procedimientos de administración, su eficacia terapéutica, su concordancia con los programas sanitarios vigentes y la disponibilidad de infraestructura técnica asequible que sustente su normalización.”
Artículo 5: “El ejercicio de las prácticas médicas alternativas reconocidas y su ámbito de acción, que sean efectuadas en forma coadyuvante o auxiliar de la medicina, deberá contar con la autorización correspondiente, así como la supervisión y fiscalización de la autoridad sanitaria local, tanto respecto a las condiciones de ejercicio como a la instalación y funcionamiento de los recintos”.
Artículo 6: “Podrán ejercer una o más de las prácticas médicas alternativas reconocidas en la forma que establece el artículo 4, quienes cuenten con el o los títulos correspondientes otorgados por instituciones de educación superior, tales como universidades, institutos profesionales o centros de formación técnica”.
Artículo 7: “Quienes cuenten con uno o más títulos otorgados en el extranjero podrán ejercer dichas prácticas, previa autorización concedida por la autoridad sanitaria competente, la que se otorgará una vez cumplidos los siguientes requisitos
a) Que el o los títulos estén legalizados.
b) Que el respectivo programa curricular tenga un mínimo de 1.600 horas pedagógicas básicas.
c) Que el certificado de la autoridad competente del país de origen acredite que el organismo formador ha sido autorizado, que el ejercicio de la o las actividades es legítimo en dicho país y que el interesado puede desarrollar allí la actividad cuya autorización solicita.
d) Que sea aprobado un examen de competencia en el caso que la autoridad sanitaria así lo determine, para cuyo efecto ésta definirá la comisión examinadora, el lugar y la fecha en la cual dicho examen deba rendirse.
e) Que la práctica médica alternativa de que se trata haya sido regulada en la forma dispuesta en el artículo 4.
También podrán ejercer estas prácticas quienes cuenten con títulos obtenidos en el extranjero y los hagan valer en Chile con arreglo a la ley N 19.047 o a tratados internacionales vigentes o hayan sido autorizados para ello por sentencias judiciales ejecutoriadas”.

Nirmal Kaur

Revista Mundo Nuevo

www.mundonuevo.cl

miércoles, 2 de mayo de 2007

[ARTICULO] Agrocombustibles

AGROCOMBUSTIBLES

Peor el remedio que la
enfermedad

Con la excusa de salvar el medio ambiente, los mayores
contaminadores del planeta se han lanzado a un nuevo negocio
que amenaza con exterminar territorios alimentarios

Estamos ante una formidable campaña global para acelerar la producción
de agrocombustibles a partir de la soya, el maíz o la caña de
azúcar en reemplazo de los derivados del petróleo. La
justificación se fundamenta en una realidad cruda: la
contaminación del medio ambiente. Y así, subidos a la cresta
de la ola ambientalista, los mayores contaminadores del
planeta lanzan su nueva ofensiva. La cumbre de la Unión
Europea aprobó que en el 2020 un 10% del consumo total de
energía provendrá de agrocombustibles. Estados Unidos está
inaugurando una destilería para combustibles vegetales por
semana: ya están funcionando 120. Las mismas empresas
multinacionales que inventaron los transgénicos [Monsanto,
Nidera y Cargill] además del potentado George Soros y otros,
anuncian fuertes inversiones en destilerías y en la creación
de nuevas semillas. Para completar la rueda del negocio,
George Bush se reunió en marzo con las tres empresas
automotoras más grandes [General Motors, Ford y Chrysler] para
adaptar sus productos a la nueva generación de
agrocombustibles.
Argentina se subió a la
nueva ola. Este febrero fue reglamentada la ley 26.093 que
crea un régimen de desgravaciones e incentivos para la
producción de agrocombustibles.

Las consecuencias no se han hecho esperar. En el último año el
precio internacional del maíz más que se duplicó. Estados
Unidos, principal productor mundial del grano, lo vende a
México un 150% más caro. Por lo tanto el precio de la
tortilla, alimento básico de los mexicanos, se elevó
abruptamente y provocó masivas protestas. Para muchos,
fue el primer campanazo.



Lester Brown, director del Earth Policy Institute y ex funcionario de
varios gobiernos estadounidenses, advirtió: La cantidad de
cereal que se necesita para llenar un tanque de 25 galones
[casi 100 litros] con etanol una sola vez alcanza para
alimentar a una persona un año entero. Por eso añadió: la
competición por los granos entre los 800 millones de
automovilistas y los 2000 millones de personas más pobres que
hay en el mundo puede conducir a revueltas populares.


También en Argentina se sienten los altos precios del maíz en los
bolsillos del consumidor. Se encareció la tierra y por ende,
subirán los costos de todos los sembrados.


La polémica está abierta. Los movimientos sociales lanzan voces
de alerta y no son pocos los investigadores con visiones muy
distintas a las planteadas por las petroleras ahora devenidas
destiladoras del combustible verde. El periodista británico
George Monbiot, por ejemplo, hizo cálculos y descubrió que
para mover solamente nuestros coches y autobuses con
agrodiesel se requerirían sembrar 25,9 millones de hectáreas.
Sin embargo, existen en el Reino Unido solo 5,7 millones de
hectáreas. Si esto sucediese en toda Europa, las consecuencias
sobre el suministro de alimentos serían desastrosas.


Ricardo Mascheroni, investigador de la Universidad Nacional del
Litoral, también hizo cálculos: si hoy el mundo abandonara la
quema de hidrocarburos y pasase a los agrocumbustibles, se
necesitaría plantar una cantidad de hectáreas equivalentes a
varios planetas. El Ingeniero Miguel Baltanás, investigador
superior del CONICET, apuntó además que para incorporar
agrodiesel en un porcentaje de tan sólo el 2%, sería necesario
emplear el 50% de la producción mundial de aceites vegetales.
De esto podemos inferir, añade Marcheroni, que si el
porcentaje fuera del 4% del total, deberíamos usar todos los
aceites vegetales que se producen en el mundo. Entonces, se
pregunta ¿con qué haremos las papas fritas?


Pero lo que está en juego es mucho más que la fritura de papas, es
una concepción sobre lo que vendrá: ¿business o alimentos para
toda la humanidad? Lo cierto es que el negocio de las
multinacionales amenaza con exterminar territorios
alimentarios, y por lógica consecuencia, habrá más hambre y
más devastación ambiental. Porque además los agrocombustibles,
tal como están planteados, no mitigarán el cambio climático:
La combustión de agrodiesel, nos señala el ingeniero Baltanás,
produce más óxidos de nitrógeno, los que en la atmósfera
producen un efecto invernadero 24 veces superior al de dióxido
de carbono.



La conclusión a la que llegan entonces Mascheroni y otros es la
siguiente: ¿En dónde vamos a producir alimentos, si tendremos
que tapizar de soya, maíz y otros monocultivos hasta los
canteros de las casas? Estamos frente a otra propuesta
colonial de multinacionales que además de la soya, su aceite o
el agrodiesel que se exporta, se llevan el agua y los
nutrientes del suelo y nos dejan la contaminación, la
desertificación, la aniquilación de biodiversidad y la pérdida
de calidad de vida. Un negocio redondo.



Miguel Angel Altieri, doctor en agroecología y profesor en la
Universidad de Berkeley, California, considerada uno de las
mayores de la investigación del medio ambiente en relación con
los movimientos sociales, denunció qué hay detrás del proyecto
sobre agrocombustibles. Señaló:
Los
agrocombustibles son una tragedia ecológica y social. Con su
producción se creará un problema muy grande de soberanía
alimentaria, ya que hay miles de hectáreas de soya, caña de
azúcar y palma africana que se van a expandir, lo que va a
producir una deforestación masiva. Esto ya está pasando en
Colombia y en el Amazonas. Además va a aumentar la escala de
producción de monocultivos mecanizados con altas dosis de
fertilizantes y específicamente Atrazina, que es un herbicida
muy nocivo con irrupción endocrina.


El desarrollo de los agrocombustibles no tiene ningún sentido
energético, ya que todos los estudios que se han hecho
demuestran que se necesita más petróleo para fabricar
agrocombustible. Por ejemplo, en el caso del etanol de maíz se
necesitan 1,3 kilocalorías de petróleo para producir una
kilocaloría de agroetanol.



Estamos ante el diseño de una nueva estrategia de reproducción por
parte del capitalismo, que está tomando el control de los
sistemas alimentarios. Se está produciendo la alianza inédita
de multinacionales petroleras, biotecnológicas, de autos, los
grandes mercaderes de granos y algunas instituciones
conservacionistas que van a decidir cuáles van a ser los
grandes destinos de los paisajes rurales de América Latina.

Para que Estados Unidos produzca todo el etanol que necesita para
reemplazar su petróleo, debería cultivar seis veces su
superficie. Entonces, está claro que lo van a hacer en los
países de América Latina y de hecho, ya están en camino.

Se trata de un imperialismo biológico.

Arturo M. Lozza
Buenos Aires, 26/04/2007

http://www.ConcienciaPlanetaria.es

[ENSAYO] ¿Caminos hacia la Alegría? // Karina Espindola


¿Caminos hacia la Alegría?


Por un largo periodo de tiempo, una gran interrogante ocupó mis pensamientos, intente responderla por medio de distintas alternativas que ofrecían a mí alrededor, sin embargo ninguna lograba el objetivo que yo buscaba, la ansiada respuesta a mi pregunta: ¿Cómo llegar a la alegría plena? Yo la había experimentado en numerosas etapas de mi vida, pero no sabía como ir en búsqueda de su permanencia.



Cada vez que creía haber encontrado el camino verdadero a su encuentro aparecían obstáculos al paso, algo que resolver primero o algo que terminar que hacían que perdiera la dirección hacia la alegría.



Entonces tenia que empezar la búsqueda de nuevo, siempre con la fé y esperanza en cada paso que daba hacia su hallazgo.



Pero llego un instante en donde logre contemplarme, autoobservarme y me di cuenta que las respuestas estaban en mi interior, tan solo bastaba escucharlo y dejar que sea el guía en cada paso, en cada iniciativa y acción. Es tan fácil escuchar nuestro corazón, y caminar con la paz y amor, pero como buscamos todo afuera, no consideramos lo que nos dice el corazón. Nos dejamos llevar por el intelecto, la mente y ego, siendo que todo esto esta al servicio del corazón.



Esta idea me permite ver que no existe camino a la alegría, la alegría es una vestimenta, que nos acompaña en nuestra vida, en los caminos que escogemos, lo único que hace falta es aceptarla, darle libertad a su manifestación.



El tiempo transcurre, los momentos pasan y se transforman en nuestra historia, en un pasado; el futuro es incierto, es una serie de probabilidades; y el presente es una gran aventura del ahora; que se hace mas grata y plena si se vivencia con el atuendo de la alegría.



La alegría, hace posible tener un pasado lleno de recuerdos gozosos, nos permite resolver los problemas y “obstáculos” presentes de una manera más factible y dinámica, porque, se logra visualizar la dificultad de un modo menos melodramática y se deja de ocupar el rol de “victima” siendo reemplazado por el papel de estudiante en la escuela de la vida, se logra encarar la situación desventajosa con coraje, dando paso a un futuro mas positivo, pero no adentrándose en el, solo visualizarlo como una agradable alternativa.



Por eso mismo la vida se simplifica con la alegría, porque te indica como disfrutar más de los momentos y de las personas que te rodean, aprendiendo a apreciar el carruaje de ideales, principios y metas que nos acompañan, no teniendo miedo a compartirlo con gran deleite con nuestros semejantes.



La dulce alegría que nos ayuda a vivir mejor, también nos facilita el descubrimiento de que para disfrutar, hay que dejar de pre-ocuparse, porque eso no soluciona ninguna dificultad, más bien, hay que ocuparse de los obstáculos, con la mayor disposición posible.



La vida es una obra de teatro que no da cabida a ensayos, y que esta situado en el tiempo, que no espera a nadie, transcurre sin permiso.



Por eso se debe actuar como si nadie te estuviera evaluando, los espectadores no existen, solo hay cabida a los actores que montan su propia obra de teatro- vida con o sin alegría.


Karina Espindola. ^-^